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Me pregunto por qué no se comen de postre las facturas. ¡En serio!. Al parecer, solamente tienen dos funciones para brindar a la humanidad: desayuno y merienda (no incluyo los bajones y los atracones). Pero lo más extraño es que después de comer sí se puede comer una torta, macitas o lo que fuera, pero nunca facturas. Las facturas recién unas horas después del almuerzo, cuando comienza la ronda de mate. Rebelión.
-¿Querés fruta o torta de ricota, Marcos?
-Nah, me voy a comer las facturas que sobraron de esta mañana.
-¡¿Facturas?!
-Seh ¿por? –dije desde la cocina.
-¿Cómo vas a comer facturas después de comer?
-¡Así! –liberé a mi bestia fundamentalista de tortitas negras y medialunas.

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