« Home | para mi. tengo una teoría sobre las opiniones para... » | conocerse es complicado. ir a su casa, conocer sus... » | no tengo hambre. estoy sentado frente a la mesa, t... » | es psicológico, dicen. el frío es psicológico... c... » | tiene un lado bueno. el resfrío tiene un lado buen... » | resfrío insoportable. achís. porque si uno pudiera... » | roger y yo. diálogo por msn. Roger dice: mi her... » | se lo gritó. con la espalda transpirada y el pie a... » | los psicólogos... uno recurre a ellos en busca de ... » | ahá y mmmm. son dos gestos que odio. no por su son... » 

<$BlogDateHeaderDate$>

no sonrío en las fotos. todo el mundo me lo reclama y no les doy el gusto. no es que no sonría porque todos los días de mi vida, inclusive los de fiestas, este lleno de tristeza, de odio o de algún espíritu indígena, para lo cuál sí tendría alguna excusa. sólo que no quiero sonreír, incluso aunque sea cierto eso que dicen: que es sólo un segundo, que no sea amargo, que es una fiesta, que si la estamos pasando bien tengo que sonreír y todo eso. pero no sonrío. comencé a hacerlo desde que me vi en otra foto. estaba sonriendo, abrazado, ebrio y sonriente. era de plástico. yo marcos, de plástico.

fue el día del amigo y la estábamos pasando muy bien, yo estaba saliendo con C y ella no estaba allí; la verdad es que no me sentía del todo lleno con ella si no fuera porque en la cama... ni siquiera es descriptible. en la foto estaba abrazado a mi amigo G y también a P, con quien había tenido reiterados encuentros sexuales hacía un tiempo; una vez lo hicimos en el baño de mujeres de un bar y me acuerdo que el inodoro estaba vomitado. es fogosa, pero no tan loca como C.

entonces, decía, me vi. ahí, de plástico porque no estaba feliz de verdad, incluso había perdido de mano una falta envido con treinta y tres contra N, que era el peor jugador de truco que había visto en mi vida.

al mismo momento en que yo estaba con mis amigos, tratando de despejarme, mi abuelo agonizaba en el hospital fernández por un ataque al corazón. llegué a mi casa a la madrugada con un dolor de testículos impresionante porque P había transformado en hechos sus insistencias, pero a las tres y pico le dije que no, que no tenía ganas. ella llegó a decirme que no había mejor forma de despejarme y estuvo a punto de convencerme, pero no.

llegué a casa con un vómito en el currículum, entré al baño y las arcadas que anunciaban repetir vómito terminaron en masturbación. recién cuando entré a mi pieza, mucho menos tenso, me di cuenta que no había nadie, que ni siquiera desesperarme iba a servir de algo, que tenía que ir al fernández ahora mismo, que pasar la noche imaginando lo peor hubiera sido lo mejor, al menos hubiera deparado años sin culpa.
voyeur

E-mail this post



Remember me (?)



All personal information that you provide here will be governed by the Privacy Policy of Blogger.com. More...

|

¿quién soy?

  • un tipo que escribe lo que su miopí­a galopante le permite ver.
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.